Así es la pesca de la gamba a caballo en los mares de Flandes
En Oostduinkerke, un pequeño pueblo costero de Flandes, los pescadores aún entran en el mar del Norte montados en caballos brabantes para capturar gamba gris. Una estampa única en el mundo reconocida por la UNESCO como Patrimonio Cultural Inmaterial. Ver a los caballos luchar contra el peso de los arrastres y con el agua hasta el cuello es una experiencia que solo puedes vivir (y saborear) aquí. Descubre cómo es la pesca de la gamba a caballo y apunta este destino para tu próximo viaje.
Fotografías realizadas por Israel Gutier con Nikon Z5II + 24-120mm f4S + 180-600mm f5.6-6.3 VR
Hay tradiciones que solo existen en un lugar preciso y resisten porque una comunidad decide cuidarlas con mimo, rigor y orgullo. La pesca de la gamba a caballo en Oostduinkerke es una de ellas. Ver a los paardenvissers (así se denominan estos pescadores) avanzar en el interior del mar paralelos a la costa es asistir a un oficio que mezcla mar, caballo y mesa en un mismo gesto.
Aquí, los caballos entran en el Mar del Norte y avanzan en aguas bajas hasta que el nivel de estas llega a la altura de la silla del pescador mientras arrastran la red en paralelo a la costa. Esa profundidad es posible por la pendiente suave y los fondos arenosos de Oostduinkerke, que permiten trabajar durante las ventanas de bajamar propias de esta tradición. El trabajo de los caballos es admirable.
En estas aguas, la “gamba” es la gamba gris del Mar del Norte, aunque para ser riguroso debería hablar del camarón europeo Crangon crangon, pequeño, sabrosísimo y corazón de la cocina flamenca más auténtica.
Se puede ir por libre a la playa en horas de marea baja, o reservar con un pescador reconocido -por ejemplo, Bruno Mertens con quien descubrí esta fabulosa experiencia- para acompañarle desde el principio hasta el fin. Desde el aparcamiento hasta la orilla, para acabar cocinando juntos el botín del día.
Seguro que te interesa: Guías Rápidas de viaje a las principales ciudades del mundo, ¡gratis!
La pesca de la gamba a caballo. Cómo funciona y por qué es única
Qué se pesca y con qué método
La captura estrella es la gamba gris del Mar del Norte, el camarón europeo Crangon crangon, y que se pesca con una red en forma de embudo abierta por dos tablones laterales, mientras es arrastrada en aguas bajas por un caballo de tiro avanzando paralelo a la costa. Al mismo tiempo, una cadena que roza la arena genera vibraciones que hacen saltar a las gambas hacia la boca de la red, un destino que desconocen pero que termina alimentando miles de bocas al año. Este principio de funcionamiento simple y eficaz, se ejecuta con precisión de relojero en ventanas de marea muy concretas.
La gamba gris, que puedes probar de diferentes maneras en la cultura gastronómica de Flandes, vive en estas aguas costeras turbias, de fondo arenoso y poco profundo, donde el oleaje y la marea mueven nutrientes que alimentan el crustáceo de sabor concentrado. En las redes aparecen acompañantes habituales como cangrejos, peces planos, pequeñas medusas y peces rata o araña que se devuelven al mar durante el cribado de playa.
Este cribado se realiza mediante unas cajas de madera con aperturas metálicas en su base de un tamaño concreto que hacen caer a la gamba -o camarón- a unos cestos donde se guarda el trofeo del día. Los pescadores suelen entrar y salir del mar un par de veces para descargar la pesca y realizar otra «línea de pesca» para conseguir más ejemplares.
¿Dónde se hace la pesca de la gamba a caballo?
Este arte existió en varios tramos del Mar del Norte, pero hoy Oostduinkerke es el único lugar donde sigue vivo de forma regular gracias a una comunidad de familias que lo ha transmitido durante generaciones. De hecho, hay documentos que acreditan esta actividad desde el siglo XV.
Oostduinkerke pertenece al municipio de Koksijde en la costa de Flandes Occidental, a poca distancia de Ostende, y cuenta con una playa ancha, de pendiente suave y fondos arenosos continuos, condiciones que, junto a la marea atlántica, hacen posible que caballo y pescador trabajen sin escalones ni canales traicioneros, un detalle geológico clave para que este método funcione con seguridad.
Como no podía ser de otra manera, la UNESCO inscribió la pesca de la gamba a caballo en 2013 como Patrimonio Cultural Inmaterial por su valor identitario, el conocimiento del mar y del caballo, y su papel en la vida social local. Al mismo tiempo, es posible encontrar esta misma actividad de pesca a pie, sin caballo, lo que impresiona aún más si cabe.
¿Cuándo es la pesca de la gamba a caballo?
Los paardenvissers trabajan en torno a la bajamar, unas dos horas por salida, y reducen actividad en los meses más fríos. El calendario público indica días y punto de encuentro, habitualmente al final del paseo marítimo de Oostduinkerke, para salidas y demostraciones.
La franja horaria cuando se realiza esta pesca no es capricho. Es en este momento donde se concentra la mayor eficiencia de arrastre, visibilidad y seguridad para caballo y pescador en esta llanura entre mareas. El equipo tradicional incluye chaqueta impermeable amarilla, botas altas y un sombrero tipo sou’wester, además de cestas a ambos lados de la montura para vaciar la red en la misma playa.
Normalmente, la pesca comienza a mediados de marzo o principios de abril y termina a finales de junio. En verano, el agua de la playa está demasiado caliente lo que no es bueno para esta pesca. Desde mediados de septiembre hasta mediados de diciembre, la actividad vuelve a su ser, siendo, para la mayoría de pescadores, octubre y noviembre los mejores meses. La clave del oficio -dicen- es conocer la franja de arena, las corrientes y, sobre todo, tener una relación de confianza con el caballo, que trabaja en oleaje con tirón continuo.
Los caballos brabantes y el oficio del paardenvissers de la pesca del camarón a caballo
¿Qué caballos se usan para la pesca de la gamba en el Mar del Norte?
Los pescadores montan caballos brabantes o de tiro belga. Son animales de gran alzada y empuje capaces de arrastrar la red y atravesar la rompiente con estabilidad que fueron seleccionados por su fuerza, resistencia y temperamento.
Su presencia va más allá del nombre de su raza. Este caballo que se emplea para la pesca de la gamba en Flandes es imponte debido a su altura y a sus anchas pezuñas. Además, sobre estas cuelgan unas melenas que no hacen sino dar más vitalidad y rudeza al equino cual Sansón del mar del Norte.
Se habla también de líneas como el Henao (Hainaut), pero en la práctica el paraguas de “Brabant/Belgian draft” define el perfil de caballo de pecho ancho, grupa potente y aplomo frío que el mar exige. El animal lleva un aparejo reforzado con un asiento amplio y cestas que equilibran la carga. Cuando llegan a la edad indicada, el caballo se entrena en la playa para habituarlo a la sal y el sonido de las olas. Una alfabetización marítima equina tan importante como la técnica de red.
¿Quieres pescar gamba a caballo? Tendrás que pasar un examen
Para ejercer como pescador de gamba a caballo reconocido es necesario completar una formación, y superar un examen. En el curso se debe realizar un aprendizaje de mareas, artes de pesca, cuidado del caballo y protocolos de seguridad. De esta manera se consigue un estándar que mantiene homogénea la práctica y su imagen pública.
En los últimos años se han incorporado nuevos nombres tras superar las pruebas aunque, lamentablemente, el relevo generacional es complicado ya que actualmente el número de pescadores a caballo es de 12, mientras que en 2017 era de 19. La actividad hoy se compagina con otros empleos, y muchos la consideran una segunda ocupación, vocación o pasatiempo tras jubilarse, que se integra en demostraciones, eventos y experiencias guiadas para viajeros.
Oostduinkerke, el Mar del Norte y la cocina de la gamba gris
Tras la pesca, llega lo más sabroso. La gamba se cuece brevemente y se sirve pelada en recetas que ya forman parte de la identidad flamenca como las garnaalkroketten (croquetas de gamba) o en preparaciones sencillas que respetan su punto dulce y salado.
La oferta local conecta pesca y mesa gracias a los restaurantes en Oostduinkerke que trabajan producto de la zona con menús centrados en la gamba, la solla y el rape (también los mejillones, por supuesto). El calendario turístico suma una fiesta anual de la gamba, que tiene su propio «Festival de la Croqueta de Gamba» (al que acudí y del que podréis leer próximamente), que atrae a miles de visitantes y consolida la práctica como símbolo cultural a la vez que reclamo turístico gastronómico.
Cómo visitar la pesca de la gamba a caballo
Esta actividad, como dije anteriormente, se puede llevar a cabo por libre, aunque es de vital importancia -además de llevar botas de agua- informarse antes de los horarios y días en los que se lleva a cabo para no realizar un viaje en balde. Yo te recomiendo la experiencia a través de un pescador reconocido como Bruno Mertens.
La actividad comienza en el punto de encuentro junto al aparcamiento desde donde se aborda el carro hasta la orilla, para allí preparar caballo y aparejo, con explicaciones de técnica, mareas y seguridad. Durante la faena, el visitante sigue el avance desde la playa, asiste al vaciado y cribado de las capturas, y aprende a distinguir la gamba gris de acompañantes que volverán al mar. Existe la opción de cerrar esta experiencia con una degustación de lo pescado en las instalaciones del pescador, un colofón que convierte la observación en aprendizaje práctico y memoria gustativa.
Bruno Mertens, vecino de Oostduinkerke, se formó como garnaalvisser te paard y superó el examen de reconocimiento oficial en 2022, convirtiéndose en uno de los pocos pescadores a caballo activos y autorizados en Bélgica. Para contactar con Bruno, lo puedes hacer a través de este enlace del museo NAVIGO, donde también figuran datos de otros pescadores para reservas y salidas. Es una manera sencilla y completa de conocer la “pesca de la gamba a caballo” sin artificios. Primero observar, luego comer.
Al final, Oostduinkerke no es solo una postal con caballos entrando en el Mar del Norte, es un oficio vivo que la comunidad ha decidido cuidar y enseñar con horarios, normas y orgullo. Ver cómo el agua les llega a la silla, cómo se criba a mano y cómo el mar marca el ritmo, recuerda que aquí la tradición no se exhibe. La pesca de la gamba a caballo se practica con paciencia, técnica y un respeto absoluto por el entorno y por el animal. Si aún no lo has visto, tienes vuelos a Bruselas y trenes a Oostduinkerke todos los días. No te lo pienses.
Seguro que te interesa: Estos son los mejores regalos para viajeros





Fotón, fotón, fotón, fotón, fotón y así todas las fotos de este pedazo de artículo. Lo desconocía, muchas gracias. Intentaré ir el año que viene, menuda pasada. Gracias!!!!!