Abiertos en agosto: dónde comer rico en pleno verano
Agosto puede ser uno de los meses más sabrosos del año ya que cada vez más restaurantes mantienen sus cocinas abiertas y afinan cartas más frescas, pensadas para combatir el calor sin renunciar al placer de comer bien. Sopas frías, ensaladas, gildas, arroces veraniegos, helados y cócteles marcan la ruta de este año en Madrid, Burgos y Cádiz.
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Cuando aprieta el calor, cambian las reglas de la mesa. En verano apetecen recetas en crudo, elaboraciones ligeras, pescados, mariscos y arroces que sepan a vacaciones, pero también platos pensados para compartir sin prisas: una ensaladilla, una gilda, un tartar o un buen salmorejo pueden resolver una comida completa sin resultar pesados.
Este año, además, se cuelan propuestas que no suelen fallar en temporada alta: mini brioches fríos, sopas frías con producto de mercado, ensaladas más elaboradas y una buena selección de arroces para quienes no conciben el verano sin uno. Y para cerrar, siempre hay hueco para un sorbete o un cóctel al atardecer.
Atenas Playa: producto atlántico y tardes junto al mar en Cádiz
En la playa de La Barrosa, sobre los acantilados de Chiclana de la Frontera, Atenas Playa se ha consolidado como uno de los grandes beach clubs de Cádiz. Con 18.000 m² y espacios para piscina, gastronomía, música y coctelería, el plan puede empezar en las hamacas del Beach Club, seguir en Marea Restaurant y terminar en el Chill Out con su Sunset Ritual y saxofón al atardecer.
Miguel Grande lidera el proyecto, que abre todos los días con distintos horarios según la zona: el Beach Club funciona de 11:00 a 19:00 h, Marea Restaurant de 13:00 a 23:30 h y el Chill Out desde las 13:00 hasta las 02:30 h. El ticket medio en restaurante ronda los 50 €, mientras que el acceso al beach club se organiza con reservas que van desde 25 € por persona en zona Lounge hasta hamacas individuales desde 35 €, camas balinesas desde 90 € o el reservado La Cabane.
Su carta veraniega mezcla producto atlántico y andaluz con platos que apetecen tanto al mediodía como al anochecer. Entre los entrantes destacan el salmorejo cremoso con teja de jamón ibérico y huevo de codorniz, la ensalada César con pollo crujiente, la ensalada de tomate de Conil con melva canutera o la ensaladilla con gambas cristal. También aparecen bocados más marineros como el atún rojo con mantequilla de cabra sobre brioche tostado, el tartar de atún de Gadira o el carpaccio de carabineros con ajillo cítrico.
Para quienes buscan arroz, la oferta incluye arroz marino con choco, langostinos tigre y vieras; arroz de atún rojo con carrilleras de atún y ajetes tiernos; arroz negro con choco, gamba roja y pimientos verdes fritos; o un arroz de costilla de vaca confitada con boletus y espárragos verdes. El final perfecto llega con el sorbete de limón —solo, al cava o con vodka— o la selección de bombones helados.
El Jardín de Arturo Soria: verano largo y cocina fresca en Madrid
El Jardín de Arturo Soria es uno de esos espacios que funcionan igual de bien para una comida como para un cóctel al atardecer. Su distribución en varias zonas —chill out, salón acristalado, terraza techada y jardín trasero— lo convierte en un refugio muy apetecible cuando llega agosto y apetece cenar al aire libre sin renunciar a cierta intimidad.
El proyecto de Jesús González Espartero trabaja bajo la idea de producto, calidad y tradición, y en verano abre todos los días con horario ininterrumpido, aunque en agosto concentra la actividad en las tardes, de 19:00 a 01:00 h. El ticket medio se mueve entre 25 y 30 € en el chill out y 45-50 € en restaurante y jardín, con un menú ejecutivo de 35 € a mediodía.
En temporada estival, la carta se llena de platos que encajan muy bien con el calor: gildas, ensalada de tomate con ventresca y cebolla, ensaladilla rusa, ensaladilla con ventresca y tostada de aceite de oliva, tartar de atún rojo, steak tartar con torta de pan de aceite y arroces como el de llauna con magret de pato y alcachofas o el meloso con bogavante. Es una cocina pensada para prolongar la sobremesa sin caer en excesos.
Gulah: el verano también sabe a Nueva Orleans
Gulah, en Arturo Soria 198, trae a Madrid el espíritu de Nueva Orleans con sus po’boys, pero en verano también sabe moverse hacia una versión más ligera y refrescante. Su pan alargado, su estética de Bourbon Street y su terraza amplia hacen que siga siendo una opción muy atractiva incluso con altas temperaturas. Abre todos los días de 12:30 a 00:00 h y ofrece delivery en zonas como Chamartín, Nuevos Ministerios o Estrecho.
Además de sus clásicos, como el Po’boy Pulled Pork o el Jazz Ball de albóndigas de la nonna con salsa de tomate y mozzarella, el local suma platos más frescos y mini brioches fríos que encajan mejor en agosto. Entre las opciones aparecen la ensalada Brutus Choice con pollo rebozado, la Guaca-Lover con guacamole y nachos crujientes, la Higo & Roll con queso de cabra e higos confitados, o los mini brioche Steak & Chic y Smoky Salmon.
La idea es clara: comer con sabor, pero sin perder ligereza. Gulah demuestra que el verano no está reñido con el street food si se adapta el formato a lo que pide la temporada.
Inhala Terraza: vistas, cocina fresca y cócteles sobre Madrid
En la séptima planta del Inhala Hotel Garden, Inhala Terraza propone una versión muy agradable del verano madrileño. Su gran atractivo sigue siendo la vista sobre el Palacio Real y el jardín colgante de más de 2.500 plantas con cascada de 20 metros, un marco perfecto para almuerzos ligeros, cenas y cócteles al atardecer.
La terraza abre todos los días a partir de las 13:00 h, salvo los domingos, que empieza a servir brunch desde las 12:00 h. La cocina funciona de 13:00 a 16:00 h y por la noche de domingo a jueves de 20:00 a 23:00 h, ampliando hasta medianoche viernes y sábados. El menú de mediodía cuesta 19 €, el menú compartir 44 € y el precio medio a la carta ronda los 35 €.
La carta estival incluye ensaladilla de gambas con hueva de maruca, wakame y tobiko; ensalada de gambas con stracciatella y albahaca; o ensalada de jamón de pato y foie con hojas tiernas y vinagreta de miel y mango. También hay tartares de tomate o de atún rojo, steak tartar y una selección de cócteles como Pure Garden, Sex in Santo Domingo, Bahamas o June Bug sin alcohol.
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La Fábrica: Burgos también se refresca en agosto
En Burgos, La Fábrica sigue siendo una parada segura para quien busca producto local con mirada contemporánea. Recomendado por Repsol y Michelin, el restaurante de Ricardo Temiño y Cristina Lázaro combina carta y Menú de Temporada en un edificio histórico compartido con Ricardo Temiño Restaurante.
Abre de martes a sábado y mantiene en verano platos frescos que encajan muy bien con el calor de la ciudad. Su menú de temporada, disponible de martes a viernes al mediodía por 29,50 €, puede incluir gazpacho de sandía, sam de pollo con verduras escabechadas, ensaladilla de gambas con piparras y sorbete de frutos rojos.
En carta, la propuesta sigue esa línea de producto reconocible y bien tratado: ensaladilla La Fábrica con ventresca y piparra, carpaccio de gamba al ajillo, carpaccio de chuleta con parmesano y trufa, steak tartar de Rubia gallega, ceviche de corvina o ventresca de atún toro en sashimi. También hay arroces como el de mollejitas de lechazo y alcachofa o el de pulpitos encebollados, además de postres como mango con curry, apio y lima o frutos rojos en infusión con helado de yogur.
New York Burger: hamburguesas a la brasa también en verano
New York Burger sigue siendo una referencia para quienes no quieren renunciar a una buena burger en agosto. La firma de Óscar Colmenares y Andrea Quitián fue pionera en Madrid en llevar la hamburguesa a la brasa y el ahumador texano a una escala amplia, y hoy continúa marcando estilo en varios locales de Madrid y Barcelona.
Su carta estival incluye la Big Deal, con doble carne a la brasa, doble cheddar, iceberg y Classic Nostalgic Sauce, además de ensalada Parmigiano, Golden Labneh & Pita y bebidas refrescantes como limonadas de coco, frutos rojos o maracuyá y mango. Si alguien prefiere terminar en modo dulce, siempre están sus milkshakes de Oreo, chocolate o vainilla.
Zhen: cocina china fresca y menús para el verano
En el Paseo de la Castellana, Zhen sigue siendo uno de los grandes referentes de la cocina china en Madrid. El grupo Dragon Taste apuesta por un espacio amplio, elegante y muy frecuentado por clientela china, con salones, privados y una cocina que recorre Cantón, Shanghái, Pekín o Sichuan.
El restaurante abre todos los días y ofrece menú del día por 19,50 € y menú ejecutivo por 29,50 €, con platos que se renuevan cada mes. En verano, la carta se vuelve especialmente sugerente con opciones frías o poco habituales como ensalada fría de medusa, edamame con verdura encurtida, estofado de mijo con pepino de mar, abalón con pepino de mar al estilo cantonés, costillas ibéricas frías en salsa de ciruela o guiso con patas de ganso y champiñón en salsa de abalón. Es una propuesta ideal para quienes buscan escapar del calor con sabores más inesperados.
Restaurantes abiertos en agosto parcialmente: ¡date prisa!
No todos cierran todo el mes: algunos solo se toman unos días de descanso, así que siguen siendo una gran opción en buena parte de agosto. Si quieres comer en alguno de ellos, conviene mirar bien las fechas para no llevarte una sorpresa.
Casa Toro
La taberna castizo-andaluza frente a Las Ventas abre todos los días de 12:30 a 01:00 h, con una carta pensada para picar, compartir y disfrutar también del tardeo. Eso sí, cierra del 16 al 25 de agosto, así que antes o después de esas fechas sigue siendo una buena opción para tomar salmorejo, gilda, ensaladilla con gambas al ajillo, tomate con ventresca, ventresca de bonito a la brasa o un sorbete de limón.
Cokima
Este restaurante de Argüelles, que nació en 2020 con una cocina tipo street food y un punto viajero, se ha ganado un hueco propio gracias a su carta de producto de temporada con guiños creativos. Cierra del 10 al 23 de agosto, pero antes de ese paréntesis puedes disfrutar de su gilda de pastrami casero, el tomate rosa ecológico con pesto rojo y verde, los tacos de tartar de atún rojo o su arroz meloso de carabinero a la brasa.
El Tentadero
La taberna castiza del barrio de Salamanca, frente al parque Eva Perón, abre de martes a miércoles por la tarde y de jueves a domingo desde mediodía, con una propuesta muy de picoteo y raciones para compartir. Cierra del 10 al 23 de agosto, así que merece la pena ir antes de que haga la pausa para probar su gilda, la ensaladilla rusa con gambas al ajillo, el tomate con ventresca o el helado de Acaramelados.
La Taberna de Elia
El templo carnívoro de Pozuelo, con Cata Lupu al frente desde hace 19 años, suma en verano una carta más informal y fresca junto a su famosa propuesta de carnes. Cierra del 10 al 20 de agosto, así que aún estás a tiempo de pasar antes por sus bravas, la gamba cristal con crujiente de batata, los huevos Elia con bacalao, el chipirón a la andaluza o las gambas al ajillo.
Lola 09
El local de San Mateo, con una década larga de fiestas, brunches, drag queens e intercambios de idiomas, ha reforzado su cocina para acompañar su coctelería y sigue siendo uno de los planes más animados de Malasaña. Cierra del 1 al 27 de agosto, así que hasta su descanso puedes pedir su ensaladilla rusa con mahonesa de lima/limón, los cogollos marinados con garam masala, el tartar de salmón y jamón ibérico o alguno de sus cócteles más celebrados.
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