Los Po´boys invaden las fallas de Valencia
Llegan las Fallas y con ellas Valencia se convierte en la capital del ruido, la fiesta, la celebración y la gastronomía. Este año, la paella, los nuñuelos y los arroces vendrán acompañados de un plato del otro lado del charco y que es todo un referente en su ciudad: Nueva Orleans. Descubre dónde comer po´boys en las Fallas de Valencia, una explosión de sabor que te convertirá en uno nuevo fan de este bocadillo.
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Gulah se baja de Arturo Soria para vivir las Fallas desde dentro. Entre pólvora, paellas gigantes y buñuelos de calabaza, este 2026 en Valencia también olerá a pan crujiente al estilo Nueva Orleans. Porque más allá de la paella, la semana fallera es un festival callejero de gastronomía. Se comen arroces al fuego en plena calle, se mojan buñuelos en chocolate a cualquier hora y la gente picotea de puesto en puesto mientras espera la mascletà o la cremà.
A ese paisaje se suma ahora un invitado poco habitual: el po’boy, el bocadillo más emblemático de la ciudad del jazz, nacido en los años 20 cuando los hermanos Martin alimentaban gratis a los “poor boys” (obreros en huelga) con barras de pan rellenas de frituras y salsas. Un clásico de Louisiana que comparte con las Fallas el espíritu de la calle, la música y la comida pensada para comer con las manos, sin protocolo.
Durante las fiestas, la gastronomía valenciana vive su momento álgido con paella valenciana cocinada en paelleras gigantes, arroces al horno o “de senyoret”, horchata bien fría y, sobre todo, buñuelos de calabaza fritos al instante en más de un centenar de paradas repartidas por la ciudad.
En medio de esa tradición tan arraigada, el foodtruck de Gulah propone un cambio de ritmo sin traicionar el plan fallero. Seguir comiendo en la calle, pero viajando por un momento al Mississippi. Una alternativa perfecta para quienes ya han cumplido con la paella de rigor o buscan algo distinto para cenar después de la mascletà nocturna.
De Arturo Soria a las Fallas con sabor a Nueva Orleans
Gulah (Arturo Soria 198, Madrid) no lleva ni un año abierto y ya ha iniciado su particular road trip. En mayo de 2025 trajo los po’boys, el plato más emblemático de Nueva Orleans, desde el corazón de la ciudad del jazz y la magia negra al corazón de Arturo Soria; en solo unos días, se plantará con su nuevo y flamante foodtruck en las Fallas de Valencia.
Algunas de sus recetas más icónicas, bocados llenos de sabor sin filtros elaborados con ingredientes de aquí y la esencia de allí, dentro de su característico pan alargado rebosante de salsas y combinaciones sorprendentes, estarán del 13 al 19 de marzo en la Falla Jacinto Benavente–Reina Doña Germana, en el barrio de L’Eixample–Gran Vía, todas las tardes hasta bien entrada la madrugada.
La ubicación no es casual: esta falla, en la calle Reina Doña Germana 26, es una de las más animadas de la zona, muy cerca del cauce del Turia y de algunos de los recorridos preferidos por quienes vienen a vivir las Fallas a pie de calle. Allí, entre luces, bandas de música y olor a pólvora, el foodtruck negro de Gulah —con cartelería y neón naranja y un Elvis señalando el camino hacia el “burning with flavour”— será un punto de encuentro para falleros y visitantes que quieran cambiar, por una noche, la paella por un bocado 100% Louisiana.
El menú fallero de Gulah: po’boys y patatas bravioli
Al frente de esta aventura están Jesús González Espartero, creador de la firma, el chef Ricardo Carvajal y un equipo que se toma muy en serio eso de “comida callejera con alma”. A Valencia se llevan algunos de sus grandes éxitos, pensados para aguantar el ritmo fallero hasta altas horas:
- Chicken Run: po’boy de pollo crujiente con lechuga, tomate, pepinillos y salsa gochumayo (9 €), un guiño picante y jugoso que encaja perfecto con una cerveza bien fría entre mascletà y verbena.
- Jazz Balls: po’boy de jugosas albóndigas de vaca en salsa de tomate casera con queso gouda (10 €), pensado para quienes prefieren algo más contundente y muy reconfortante.
- The Slow Burn: po’boy relleno de costilla de ternera cocinada a baja temperatura, salsa barbacoa y puré de palomitas (10 €), posiblemente el más goloso de la carta, con ese punto ahumado tan de barbacoa sureña.
- Lomo King: po’boy de lomo adobado, queso gouda y salsa baconesa (9 €), un puente directo entre el bar de toda la vida y el espíritu de Nueva Orleans.
Para completar la experiencia, nada mejor que un side compartido: sus Patatas bravioli (4 €), una mezcla de salsa brava y alioli de ajo asado que funciona como acompañamiento perfecto o picoteo para grupos.
Un foodtruck con acento de Nueva Orleans que quiere conquistar España
Esta propuesta es única y totalmente novedosa, tanto en Madrid —donde Gulah ya se ha ganado a los fans del street food con identidad propia— como en su primera parada oficial en formato foodtruck en Valencia. La idea es clara: aprovechar la energía de las Fallas, uno de los grandes escaparates festivos y gastronómicos de España, para darse a conocer entre un público que ama comer en la calle.
Si el experimento fallero sale como esperan, el objetivo de Jesús González Espartero, Ricardo Carvajal y su equipo es seguir “quemando rueda” y sabor por otras fiestas y ciudades del panorama nacional. De momento, del 13 al 19 de marzo, la cita es en la Falla Jacinto Benavente–Reina Doña Germana: paella al mediodía, buñuelos por la tarde… y po’boys de madrugada, para comprobar que las Fallas también pueden saber a Nueva Orleans.
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