MALI

MALI, LA CRUDA ÁFRICA

Equipo: angular, retrato, zoom
Visado: obligatorio
Presupuesto: 60€ – 70€ día
vacunas: obligatoria FIEBRE AMARILLA*

Mali, corazón y alma de África del Oeste, país subsahariano de ciudades milenarias, imperios bastos y arquitectura de barro única en el mundo. Evocar Mali es evocar tiempos gloriosos del pasado, cruce de ricas etnias culturales y ritos ancestrales. Siendo un destino poco usual, en nuestro viaje a Mali profundizamos en pueblos remotos situados en valles y acantilados solo accesibles a pie y dormimos bajo una manto estrellado en la azotea de sorprendentes casas de barro, siempre abrigados por la hospitalidad infinita de su gente. Sus pueblos siguen viviendo sin electricidad ni agua potable, es como trasladarse al pasado, es volver a la pureza y simplicidad. Es la Raw Africa como dicen los anglosajones, la África cruda.

Mali no es un país muy influenciado por el turismo ya que recibe muy poco debido a una guerra civil encubierta donde no se saben bien cuáles son los frentes ni los enemigos. Un Estado casi inexistente que no tiene la capacidad de controlar las luchas étnicas, lo que ha provocado que la ONU se haya instalado en casi una perenne misión.

Aun así, aunque parezca muy desalentador visitar el país, incluso de alto riesgo para la seguridad, nos adentramos en sus tierras focalizándonos en el sur ya que el norte sigue siendo lugar bastante delicado, y allí, la vieja Tombuctú casi inaccesible. Cabe decir que sólo hubo un momento de pánico cuando nos cruzamos con las milicias dogonas -especie de paramilitares que vigilan el País Dogon- que son una de las etnias involucradas en el conflicto. A parte de 5 minutos de retener la respiración, el resto del viaje fue de lo más tranquilo y agradable.

  • Actividades 80% 80%
  • Comida 80% 80%
  • Descanso 60% 60%
  • Seguridad 65% 65%

VIAJAR A MALI ES ADENTRARSE EN LA CRUDA ÁFRICA

Empezamos la ruta en Bamako, capital del país. No hay mucho que ver en la ciudad, es bastante caótica y sin muchos puntos de interés. Quisimos pasar mas tiempo en la Mali rural donde realmente se experimenta el contacto con la gente y la cultura. La primera parada fue en un pueblo entre Bamako y Segou llamado Segoukoro donde se alberga una antigua mezquita de barro. Hoy en día está abierta al público, claro que éramos los únicos turistas, de hecho fuimos los únicos turistas en todas las zonas que recorrimos. Estuvimos con el jefe del pueblo que nos recibió en su casa y paseamos por sus calles siempre acompañados de los niños curiosos de ver turistas. Fuimos bien recibidos, entre risas y juegos, los niños no paraban de pedirnos fotos y de que bailáramos con ellos. Nuestro primer contacto con los malienses fue toda una experiencia, gente agradable y risueña que nos despidieron entre “mercis” y “byes” que salía de sus simpáticos y resplandecientes rostros.

A pocos km alcanzamos Segou, una de las principales ciudades de Mali y capital del antiguo imperio Bambara. Aquí preparamos bien la cámara, pues nos recorrimos el mercado de la ciudad a la orillas del rio Níger. Fue un momento de mucho alboroto, el mercado es muy vivo, estrecho entre paradas y grandes aglomeraciones, pero fue uno de esos momentos en que el fotógrafo entra en estado meditativo absoluto, pues hay tantas almas en sus cotidianos momentos que no da tiempo a pensar en nada más que no sea captarlos. El mercado fue un buen momento para mostrarnos las diferentes etnias que habitan el país: tuaregs, fulanis, bambaras y bozos entre otros.

CONOCE MALI

Disfruta de un vídeo donde podrás descubrir desde casa diferentes partes y formas de vida de este precisoso país y sus maravillosas gentes. 

Al día siguiente volvimos a la carretera para llegar al País Dogon. Este área del país esta situado en una especie de meseta, donde se encuentran acantilados de gran altura. Los pueblos se caracterizan por una especial arquitectura de barro basada en graneros, diferenciando los masculinos y los femeninos. Los primeros guardan el mijo perla y otros cultivos, mientras que en el femenino las pertenencias de la mujer y los cachivaches de cocina. Son de planta cuadrada, acabados en el techo como un sombrero de punta con hojas de mijo perla. Los dogon son de religión animista y algunos adoptaron el islam.

Para alcanzar este pueblo al que nos dirigíamos tuvimos que hacer algunos kilómetros andando a pie a través de acantilados. Mientras las mujeres porteadoras cargaban con nuestras maletas y se movían entre esas rocas como si nada, nosotros sufrimos subiendo y bajando piedras. Incluso una de ellas cargaba con su bebé a la espalda, mi bolsa en su cabeza y aun así tuvo la fuerza de voltear de repente al bebé para darle de mamar. No podía dejar de mirarla, ¿de dónde sacan tanta fuerza estas mujeres?

Nos ofrecieron la azotea para dormir pues no hacía frío y el cielo de noche es un espectáculo de estrellas. Las mujeres nos prepararon platos típicos como una carne en salsa y cereales. Los niños nos cantaron costumbristas canciones dogon. A la mañana siguiente nos esperaba una sorpresa.

GASTRO

1. ARROZ JOLOF CON CORDERO

Se trata de un plato consistente en arroztomates y pasta de tomatecebollasalespecias -como nuez moscadajengibrepimienta o comino- y pimiento rojo, a los que pueden añadirse ingredientes como verdura, carne o pescado.

2. SAKA SAKA

 El ingrediente principal de este plato es la hoja de yuca o cassava. Tiene una gran similitud con nuestras espinacas con garbanzos y puede ser servido con pescado, carne o acompañado con arroz.

3. MENI-MENIYONG

Un delicioso postre de sésamo y miel que hará que te chupes los dedos al terminar tu experiencia gastronómica en Mali.

Al amanecer, el jefe del pueblo nos pidió que le acompañáramos. De fondo se oían instrumentos y gritos, pues nos tenían preparada una danza ritual de máscaras. Es una danza misteriosa donde los bailarines llevan las típicas máscaras dogon, uno de los objetos mas característicos de Mali: una hora de baile y gritos ancestrales que suelen ser rituales que se celebran para las bodas o entierros.

Es un espectáculo de color, místico, xamánico y fuertemente coordinado. Representan diferente clases de almas y los comportamientos de estas. Los bailarines no pueden ser tocados en ningún momento por la mujer, así que me aparté un metro para poderme hacer una foto con ellos. El baile se celebró en un perfecto enclave a la salida del sol. Fue mágico y sobrecogedor al mismo tiempo.

¿ES SEGURO VISITAR MALI?

La web del Ministerio de Asuntos Exteriores de España dice lo siguiente acerca de Mali: Existe un serio riesgo de que se produzcan secuestros así como ataques terroristas en el país,  en las regiones del norte y del centro, a lo que hay que añadir el incremento notable del bandidaje. La presencia de artefactos explosivos improvisados y minas hace desaconsejable los traslados por carretera en el interior del país.

Debido a la presencia en la región del Sahel de redes de criminalidad organizada y de grupos terroristas, el riesgo de secuestro de occidentales y atentados terroristas se ha intensificado en los últimos años, especialmente en todas las regiones del norte (Taudeni, Tombuctú, Menaka y Kidal) y del centro (Mopti y Segú) del país.

Nosotros hemos estado y hemos recorrido una parte del país sin problemas, eso sí, íbamos con guía, lo que ayuda mucho en estas ocasiones. Por tanto, recomendamos su visita pero siempre comprobando antes del viaje la situación del país y manteniendo unas recomendaciones de seguridad básicas cuando se visitan países similares.

Retomamos el camino de vuelta a la carretera dirección a Mopti, llamada la Venecia de Mali por la amplitud de sus aguas ribereñas por la conjunción de dos ríos.

Esta ciudad nos sirvió de base para ir a Djenne. Para mí, poder ir a esta ciudad suponía cumplir un sueño desde mis adolescencia: ver el imponente y el más grande edificio de barro del mundo, la mezquita de Djenne. Tan solo estuvimos unas horas, pues no es la ciudad mas segura de Mali, pero supieron a gloria. La mezquita, majestuosa en la principal plaza de la ciudad, es testigo de la vida cotidiana y de la procesión de peregrinos. Sus puertas no están abiertas para los no Musulmanes, pero al tener tan poco turismo, el hijo del Imam nos las abrió de par en par. Nos pudimos adentrar en un edificio rectangular de formas simples pero de pasillos laberínticos. Vivimos momentos de paz y silencio, la poca luz que se cuela por altas ventanas ofrece una atmósfera de calma y reflexión, así como promulga el más puro islamismo.

Nuestro viaje por Mali terminó con esta guinda en el pastel, Djenne. Una ciudad totalmente construida de barro, de calles retorcidas, palacios de influencia moruna y sudanés. Se puede sentir todavía lo que fue Djenne en el pasado, una de las principales ciudades culturales y comerciales del fastuoso imperio de Mali.

Es el viaje por Mali un viaje totalmente cultural, étnico y artístico; una inmersión en la África occidental, cruce de religiones, mitos, ancestros y rituales que hoy en día siguen en pie y hacen que sea lo que hoy es Mali, un apasionante país de barro que, aunque quebrantado por las luchas internas y por intereses internacionales, sigue intentando seguir adelante y conseguir algún día la eterna paz.

PAIS DOGON

Los dogones son especialmente conocidos por sus tradiciones religiosas, sus bailes con máscaras, su escultura de madera y su arquitectura.

GRAN MEZQUITA DE DJENNÉ

En Djenné se encuentra el mayor edificio sagrado hecho de barro del mundo, y de la misma manera el mayor construido en una sola pieza de este material. Simplemente increíble.

MERCADOS

Los mercados de Mali son como los del resto de África, coloridos, animados y lugares perfectos donde sacar buenas fotos. No pierdas la oportunidad de dar un paseo viendo la vida diaria de los malienses.

GALERÍA DE FOTOS

– Cómo llegar a MALI

No hay vuelos directos a Mali desde España pero se llega sin problemas haciendo escala. Las mejores compañías son Air Maroc, Air France, KLM, y Turkish Airlines. Desde 480 euros i/v.

– VISADO PARA VISITAR MALI

Desde la apertura de Embajada de Mali en Madrid, ya no es posible la expedición de visados a la llegada al aeropuerto internacional Bamako-Senou. El visado debe solicitarse personalmente en dicha Embajada:
http://www.embajadademali.es/servicios/consulares/visados/

En el siguiente enlace tenéis la información de cómo obtener el visado para viajar a Mali. 

– VACUNAS PARA VIAJAR A MALI

Para viajar a Mali es obligatorio estar al día con la vacuna de la fiebre amarilla sin olvidar el carnet de vacunación que así lo acredite.

Como siempre que se visitan países tropicales, en desarrollo o donde las condiciones de salubridad no siempre son las mejores, aconsejamos tener al día la vacuna del tétanos, fiebres tifoideas, hepatitis A+B y cólera. También es aconsejable llevar las pastillas contra la malaria. Infórmate acerca de todo lo necesario en cuanto a salud viajera aquí.

– CUÁL ES LA MEJOR ÉPOCA DEL AÑO PARA VIAJAR A MALI

La mejor época para visitar Mali depende de si se va a visitar la parte norte (más calurosa) o la parte sur (un poco más fresca). Abril y junio son los meses más caluroso, y se superan fácilmente los 40 grados. Mientras que entre agosto y septiembre existe un periodo de lluvias. 

– Dónde dormir en MALI

Seguramente pasarás al menos una noche en Bamako, su capital. Allí podrás encontrar hoteles y hostales con habitaciones compartidas, por lo que los precios oscilan desde los 5 euros por una cama compartiendo habitación, a más de 100 euros por noche en hoteles internacionales. Es una ciudad muy intensa y complicada para aquellos no habituados al ritmo de las grandes ciudaddes africanas.

En el resto del país, hay hoteles y hostales y una más atractiva opción basada en dormir en las casas de gente de la zona. 

– Dónde y qué comer en MALI

La gastronomía maliense se basa en el arroz y el mijo los cuales suelen acompañar al resto de recetas. Es por tanto una dieta basada en los cereales.

Los platos pueden ser acompañados por piezas a la parrilla de carne (generalmente pollo, cordero, vaca o cabra) y los podrás encontrar en cualquier restaurante de la ciudad donde te encuentres. si viajas con guía, él se encargará de que no pases hambre.

– Algún consejo

Aquí, al contrario que en el resto de mayoría de países que visitamos, recomendamos hacer uso de un guía y chófer que conozca el país y actualice la situación de este a diario.

Lleva protección para el sol y ropa fresca y que proteja de los mosquitos.